Preparacionismo: qué es, de dónde viene y por qué importa en un mundo convulso.

El preparacionismo no es algo nuevo venido de alarmismos o modas. Ya nuestros abuelos en sus casas de la aldea para cuando caian nevadas que les impedian salir de casa o por apagones tenian desde velas y candiles de aceite por si se quedaban sin luz, comida en la despensa, leña almacenada para la chimenea o en Galicia “lareira” herramientas, sus legumbres plantadas para subsistir, se hacian su própio pan y eran casi plenamente autosuficientes. Eran muy “preparacionistas”

Se trataba de estar preparado para cuando tenian una emergencia “Por si……”

El preparacionismo, o prepping, es una práctica integral para anticipar, gestionar y minimizar las consecuencias de eventos adversos antes de que ocurran, desde emergencias domésticas cotidianas hasta crisis naturales, sociales o geopolíticas de mayor escala. No es alarmismo: es un enfoque sistemático para fortalecer la resiliencia personal, familiar y comunitaria frente a riesgos conocidos y futuros.

Se basa en principios de análisis de amenazas, planificación, preparación de recursos y adquisición de habilidades y conocimientos prácticos también presentes en el enfoque oficial de gestión del riesgo de desastres promovido por organismos como FEMA (USA) , o en España la Dirección General de Protección Civil y Emergencias (DGPCE).

De dónde viene el preparacionismo

El movimiento prepper tiene raíces en varias tradiciones:

  • Defensa civil y educación pública, especialmente durante la Guerra Fría, cuando los gobiernos incentivaban planes y reservas domésticas frente a emergencias mayores.
  • El auge del survivalism en los años 70–80, donde la autosuficiencia alimentaria y logística empezó a popularizarse.
  • El resurgimiento en los últimos 20 años con grandes crisis globales atentados, pandemias, desastres naturales severos que han hecho evidente la necesidad de estar preparados.

Hoy, muchos preppers combinan este legado con métodos estructurados de gestión del riesgo, como los de otras agencias de gestión de emergencias de toda Europa.

La filosofía prepper y la gestión del riesgo

De hecho, en varios países del norte de Europa el preparacionismo no se ve como algo “alternativo”, sino como parte natural de la educación cívica, la cultura de seguridad y la resiliencia nacional.

La filosofía prepper se alinea con el enfoque de gestión del riesgo aplicado a emergencias y desastres, que no solo abarca anticipar peligros, sino identificarlos, evaluarlos, priorizarlos y aplicar medidas eficaces para minimizar sus efectos.

En 2018, el gobierno sueco distribuyó a millones de hogares el folleto:

“Om krisen eller kriget kommer”
(Si llega la crisis o la guerra)

En él se enseña:

  • Cómo almacenar agua
  • Cómo actuar ante ataques híbridos o desinformación
  • Preparación psicológica
  • Autonomía durante varios días

En escuelas se practican:

  • Simulacros
  • Formación básica en protección civil
  • Cultura de responsabilidad comunitaria

La gestión del riesgo.

1. Identificar riesgos posibles

Consiste en analizar qué amenazas pueden afectar una zona o comunidad desde incendios e inundaciones hasta cortes de suministros o crisis sociales y cuáles son probables o tienen mayor impacto. Generalmente y ya lo sabemos por experiencia serán más problables las inundaciones o incendios forestales

2. Evaluar y priorizar

No todos los riesgos son igual de probables o dañinos; se analiza su impacto potencial para decidir en qué focalizar recursos y preparación.

3. Mitigación

La mitigación es la etapa preventiva: reducir la severidad de los efectos antes de que ocurra un desastre. Esto puede incluir desde estructuras físicas (refugios seguros, defensas contra inundaciones) hasta planificaciones familiares y comunitarias.

4. Preparación

Es la acción de estar listo con recursos, habilidades y planes para responder de forma efectiva. Aquí es donde el preparacionismo y la gestión del riesgo coinciden plenamente.

5. Respuesta y recuperación

Aunque el foco del preparacionismo es la anticipación, también incluye cómo actuar durante y después de una crisis para minimizar daños y recuperar la normalidad.

El contexto global: crisis geopolíticas y riesgos naturales

Vivimos en un momento donde factores globales amplifican los riesgos reales:

Tensiones geopolíticas

Conflictos activos como la guerra en Ucrania y las crecientes tensiones en Oriente Medio generan:

  • Interrupciones en cadenas de suministro.
  • Impactos indirectos en energía, alimentos y economía.
  • Mayor incertidumbre social y política.

Estos factores no equivalen a un “colapso global inmediato”, pero sí aumentan la necesidad de anticipar escenarios difíciles y de contar con planes sólidos y recursos básicos disponibles.

Este tipo de análisis forma parte de una buena evaluación de riesgo, tal y como la emplean las agencias de gestión de emergencias y de planificación oficial.

Aumento de eventos extremos

Los desastres naturales incendios forestales, inundaciones, sequías, temporales extremos tienen cada vez más frecuencia e intensidad en muchas regiones, incluidos países europeos como España, donde los veranos cálidos y las lluvias torrenciales ponen a prueba infraestructuras y comunidades. Estos fenómenos elevan la probabilidad de interrupciones graves en servicios y movilidad, lo que refuerza la necesidad de contar con preparación anticipada y resiliencia comunitaria.

La mochila de 72 horas: qué es y para qué sirve

Una de las recomendaciones más repetidas por organismos de gestión del riesgo y por la comunidad prepper es preparar una mochila de 72 horas (también llamada kit de evacuación o go-bag). Se trata de un equipo con lo esencial para mantener la supervivencia mínima durante el lapso crítico en el que los servicios pueden estar interrumpidos o se necesite evacuar el hogar.

Este período de 3 días coincide con la fase más vulnerable tras un evento adverso, cuando los servicios de emergencia aún pueden estar creciendo o reorganizándose, y los recursos propios son la primera línea de respuesta.

Elementos esenciales recomendados

Una mochila básica debería incluir los elementos básicos para cubrir nuestras necesidades de subsistencia en las primeras 72 horas de una emergencia.

Hidratación

Alimentación

Luz e información

  • Linterna con pilas.
  • Radio a pilas o con mecanismo de manivela para recibir avisos oficiales. o Walkies y emisoras

Salud

  • Botiquín de primeros auxilios.
  • Medicación personal para al menos 72 h.

Protección y abrigo

  • Ropa adecuada a tu clima.
  • Manta de emergencia.
  • Tarp para refugios.

Documentación

  • Copias de documentos importantes en bolsa impermeable. ( seguros, libro de familia, copias de DNI etc..) tambien podemos llevar otra cópia en pen drive.
  • Efectivo de bajo valor y llaves de repuesto.

Y todos aquellos elementos que consideremos necesarios como:

  • Kit de supervivencia y fuego,
  • herramientas de corte, bridas,
  • cinta americana
  • Multi herramienta
  • etc…..

Aunque la mejor herramienta o útil que podemos llevar es tener habilidades y conocimientos como los que impartimos en nuestros cursos y talleres de www.orosaaventura.com destinados a estas contingencias

Este tipo de equipo ayuda a cubrir las necesidades básicas en los primeros días tras un desastre o emergencia. Las guías de gestión del riesgo recomiendan que estas acciones de preparación se planifiquen y actualicen periódicamente para garantizar su efectividad.

¿Una mochila por persona o una familiar?

Idealmente, cada persona debería tener su propia mochila, de modo que todos los integrantes de una familia dispongan de recursos esenciales si deben separarse en una emergencia. Para familias con niños, personas mayores o con movilidad reducida, se pueden complementar con una mochila central familiar que incluya recursos compartidos (radio potente, herramientas adicionales, comida extra).

¿Urbano o rural? Planificación según tu entorno

Entorno urbano

  • Más foco en comunicaciones, documentación y movilidad dentro de la ciudad.
  • Considera tiempos de evacuación largos, dependencia de transporte público o rutas peatonales.

Entorno rural

  • Prioriza agua, potabilización avanzada, abrigo y navegación básica.
  • Añade herramientas útiles para terreno irregular y planificación autónoma.

Preparacionismo comunitario: la resiliencia multiplica su impacto

El preparacionismo no solo debe focalizarse en las capacidades individuales o familiares, sino también en cómo integrarse dentro de una red comunitaria de preparación y respuesta.

Esto conecta directamente con prácticas de gestión de riesgos a nivel social, donde la comunidad —vecinos, asociaciones locales y redes barriales—:

  • Identifica riesgos compartidos.
  • Coordina planes de evacuación o refugio común.
  • Comparte recursos y habilidades.
  • Facilita comunicaciones fiables.

Un ejemplo práctico de este enfoque es el Community Emergency Response Team (CERT), una iniciativa orientada a formar voluntarios comunitarios para apoyar la gestión de emergencias.

Preparación con enfoque profesional y comunitario

El preparacionismo serio es mucho más que tener una mochila: es un enfoque integral de gestión de riesgos y resiliencia, que combina análisis de amenazas, planificación estratégica, preparación de recursos y colaboración comunitaria.

Integrar principios de gestión del riesgo, como los promovidos por FEMA y otros organismos de protección civil, fortalece enormemente nuestra capacidad para enfrentar emergencias reales —desde incendios e inundaciones hasta crisis sociales o interrupciones por tensiones geopolíticas— con efectividad, seguridad y cohesión.

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